He definido tanto lo que siento que creo que aun no lo expresado suficientemente claro, es como cuando tienes frío; a veces es un frío sabrosito, que te gusta, lo soportas, como una brisa fresca nada más; algunas veces te es necesario una cobija y una taza de chocolate, porque si no, no lo aguantas, pero hay uno que es dañino, es muy intenso, te llega a los huesos, te pone las uñas moradas, te entumece, comienzas a tiritar, y por más que te arropas y te cubres no logras vencerlo. Ahora imagina que es un frió constante, a veces se mantiene estable en la fase 1, pero otras esta constantemente subiendo y bajando, volviéndote loco, no sabes que hacer, y todo hace crisis cuando no tienes una “cobija”, o por lo menos algo con que cubrirte... Si, ese es el frió que tengo; y lo peor es que el invierno parece que se extiende..... I need you.
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- 2007-10-09 @ 07:02:10
diariodeunpasado
El alma la tenemos siempre desnuda. No podemos cobijarla ni esconderla.
Saludos